Incendios en la Amazonía: ¿se están quemando nuestras áreas protegidas?
Debido al agravamiento de la situación en Sudamérica y a las imágenes catastróficas que no dejan de llegar, recibimos cada vez más consultas sobre el estado de nuestras áreas protegidas. Podemos tranquilizarlos:
nuestras áreas protegidas están intactas. No nos han afectado los incendios forestales que siguen activos.
Incendios forestales en Sudamérica
Año tras año, durante la estación seca, de junio a octubre, vemos imágenes de incendios forestales devastadores en la Amazonía, y año tras año son cada vez más. Según los datos más recientes, en lo que va del año 2024 más de 50 000 incendios han devastado la selva tropical, mientras que la región enfrenta el peor período de sequía en más de 120 años.1 Según nuestro equipo en el lugar, los incendios forestales de este año en Perú son, con diferencia, los peores que han visto desde 2019. En numerosos países, incluido Perú, ya se ha declarado un estado de excepción o de catástrofe.2
Estos incendios no solo destruyen un valioso hábitat y se cobran la vida de muchos animales que no pueden huir lo suficientemente rápido, sino que también provocan la emisión de cantidades increíblemente grandes de CO2 a la atmósfera. Según el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS), hasta el 19 de septiembre de este año se habían liberado 183 megatoneladas de carbono solo en Brasil, 12,5 veces más que las emisiones anuales de la ciudad de Nueva York. Estas son las cifras más altas desde que el CAMS comenzó a registrar datos hace 22 años.3 Pero las consecuencias directas también se sienten claramente entre la población local: gruesas capas de polvo, ceniza y humo cubren las ciudades, ocultan el sol y el horizonte, y literalmente asfixian a quienes viven allí.
¿Cómo se originan los incendios forestales?
¿Por qué nuestras áreas protegidas son seguras?
Nuestro proyecto de agrosilvicultura también contribuye de manera significativa a la seguridad de nuestras áreas protegidas, ya que, gracias a él, las comunidades locales y los agricultores y agricultoras aprenden cada vez más sobre la agrosilvicultura y las prácticas agrícolas sostenibles. Uno de los objetivos es que dejen de practicar la tala y quema, y en su lugar cultiven sus plantas a la sombra de árboles grandes.
Apoyamos estos proyectos con los agricultores y agricultoras que poseen tierras contiguas a nuestras áreas protegidas. Esto se debe a que un sistema agroforestal con árboles grandes que proporcionan sombra y humedad también protege nuestros bosques contra la sequía y el viento.
Si las áreas colindantes con nuestras áreas protegidas fueran taladas por completo y reemplazadas por monocultivos, la sequía también afectaría los bordes de nuestros bosques, y los árboles en los límites quedarían vulnerables a las tormentas.
¿Qué podemos hacer?
La selva amazónica se considera el lugar con mayor biodiversidad del mundo y, al mismo tiempo, almacena cantidades gigantescas de carbono que, de ser talada, volverían a liberarse a nuestra atmósfera. Además, contribuye a la estabilización del clima mundial y es fundamental para el abastecimiento de agua. No hay duda de que debemos proteger la selva. ¿Pero cómo?
La respuesta parece sencilla: debemos proteger las últimas grandes áreas forestales contiguas, de las cuales, afortunadamente, aún quedan algunas en toda la cuenca amazónica. Pero debemos actuar rápido, porque estas áreas están siendo destruidas poco a poco y cada vez más fragmentadas. Todavía hay esperanza de salvar la selva amazónica y estabilizar nuestro clima, ¡pero debemos actuar ahora y unirnos para asegurarnos de que no se supere el punto de inflexión para la selva!
- 1.
https://www.npla.de/thema/umwelt-wirtschaft/es-brennen-die-waelder-lateinamerikas/ (2 de octubre, 14:25)
- 2.
https://latina-press.com/news/329315-waldbraende-peru-verhaengt-den-ausnahmezustand/ (2 de octubre, 14:27)
- 3.
- 4.
https://www.pik-potsdam.de/en/news/latest-news/amazon-rainforest-at-the-threshold-loss-of-forest-worsens-climate-change (consultado el 08 de octubre a las 15:45)